Plenilunio
No paran de hablar.
Aversión a sacar partido,
después de haber retenido todo el día cientos de miradas íntimas por desconocidas,
de cualquier cosa o persona.
La luna basta para iluminar mi balcón varias noches al año.
No es poco que hoy sea una.
Las palabras,
este día
y el tedio,
amigos,
trataron de imponerse.
Mis ojos cortan más.

<< Home